La foto preferida en Chicago: Cloud Gate o la alubia gigante

Desde su inauguración hace menos de 4 años, la escultura “Cloud Gate” se ha convertido en un icono para la ciudad de Chicago. De hecho, hoy por hoy es una de las fotografías preferidas por los miles de turistas que visitan la ciudad. Yo tuve la suerte de llegar a la ciudad del viento en medio del peor invierno de las últimas décadas, lo que me permitió disfrutar de esta mega-escultura casi en soledad, como si fuera uno de los últimos supervivientes de un viaje en el tiempo que hubiera descubierto los restos de una civilización alienígena.

Cloud Gate Chicago

La escultura se llama “Cloud Gate” (puerta a las nubes), aunque la ciudad de Chicago ya la ha bautizado como “The Bean” (la alubia) que es lo que parece en realidad: una alubia gigante. Acercarse a ella es espectacular: sus reflejos deformados del skyline te hipnotizan y por un momento el tiempo se detiene mientras pasas el rato dando vueltas por la superalubia como si idolatraras a un pequeño Dios. Dicen que con la luz correcta, el efecto es casi místico y no puedes distinguir donde termina la escultura y donde comienza el cielo.  Su autor, Anish Kapoor, pretende mostrar la ciudad desde una nueva óptica acercándola a las nubes que pueblan el cielo. En todo caso, si uno de los objetivos del arte contemporáneo es interactuar con el público, el “Cloud Gate” es un éxito rotundo.

Algunas cifras: 1o metros de alto por 20 metros de largo y un peso de 110 toneladas. En Chicago ha trascendido al arte público en sí y es considerado ya uno de los atractivos más destacados de la ciudad. El lugar es muy recomendable: estás a dos pasos del lago Michigan con el loop a tus espaldas y dentro del Millenium Park.

Pincha aquí para ver algunas fotos espectaculares del “Cloud Gate”.

3 thoughts on “La foto preferida en Chicago: Cloud Gate o la alubia gigante

  1. Espectacular esta megaescultura, la intencion del autor fue muy acertada en acercarnos al cielo con esta obra, no solo refleja las nubes refleja parte de la ciudad. Es bien divertido mirarse y posar en diferente formas y posiciones.

  2. No se9 si llego a tiempo. Gracias por intrersaete por el origen del plato tedpico de mi tierra. Tu receta es bastante ortodoxa, y seguro que este1 muy rica; solo te han faltado unos detallitos. La receta original lleva, ademe1s, una cucharadita de pimentf3n, que se af1ade despue9s del tomate, y enseguida el agua. Si vas a utilizar agua, debes dejar hervir entre 45 y 60 minutos, para que se haga un buen caldo y la carne este9 bien cocida. Entonces, se af1aden los caracoles o el romero (que se suele poner si no hay caracoles). Si vas a utilizar garroff3 seco, debes ponerlo a remojo la vedspera y cocerlo, antes de af1adirlo a la paella, durante media hora con medio litro de agua. Tambie9n se suele poner un poco me1s de pollo que de conejo y menos tomate del que tu dices, pero bueno, eso va a gustos. En el Libro de la paella y de los arroces de Lourdes March encontrare1s la receta original, y otras muchas, deliciosas, de arroces valencianos y de otros lugares. Un saludo.

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