Hay días que me gustaría poder elegir al sheriff de mi ciudad

Deambulo con la mochila al hombro por los barrios negros de Clarksdale, Mississippi. Clarksdale es una pequeña ciudad donde se rasgaron los primeros acordes de blues de la historia y donde el guitarrista Robert Johnson vendió su alma al diablo. En futuros posts hablaré de todo eso y de la plantación Hopson y de las borracheras de los rednecks del lugar, pero a esta hora camino por calles desoladas en dirección a las vías del tren, cuando me tropiezo con este cartel.

Andrew Thompson Jr. sheriff

Yo pensaba que la elección de los sheriffs era una leyenda urbana de telefilms de media tarde, pero en Clarksdale están de elecciones para elegir a su nuevo sheriff o re-elegir a Andrew Thompson Jr.  De vuelta en casa buceando en internet me he enterado de que el tal Andrew Thompson fue el primer sheriff negro del condado de Coahoma y ya se ha retirado después de 21 años de servicio.

Hay días que me gustaría poder elegir al sheriff de mi ciudad, aunque da miedo imaginarse unas elecciones a sheriff.

– Yo detendré a 200 inmigrantes ilegales.

– Yo a más.

– No, yo a más.

– No, yo.

Mejor dejar ese privilegio a los honorables ciudadanos del condado de Coahoma.

5 thoughts on “Hay días que me gustaría poder elegir al sheriff de mi ciudad

  1. Estaría bien averiguarlo y hacer un reportaje sobre un sheriff en campaña. Seguro que seguimos sorprendiéndonos.

  2. Es mucho mejor que si al Sheriff lo elige el Alcalde. A mí se me ocurren varias ventajas:

    1) Si el departamento de Policía se pone muy bravucón, o el pueblo sospecha que hay indicios de corrupción, ese Sheriff no vuelve a ganar unas elecciones.

    2) Si el señor Alcalde intenta hacer algún trapicheo extraño, o si es “trincado” conduciendo borracho no hará la vista gorda, pues su puesto como Sheriff depende de que el pueblo le vote, no de que el Alcalde de turno le escoja.

    Definitivamente, cuanto más separados estén los poderes (incluso a nivel local), mejor. Ojalá aquí tuvieramos la suerte de votar al menos a los comisarios de policía…

  3. Pingback: The Crossroads en Misisipi: donde el bluesman Robert Johnson vendió su alma al diablo | No sin mi mochila

  4. Se elige al shérif, al fiscal del distrito… una democratización del legislativo, ejecutivo y judicial muy capilar y que permite (posiblemente) que cada uno controle al resto.

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