Voy paseando por las calles de Luang Prabang, la capital espiritual del Sudeste Asiático en Laos, cuando me topo con este cartel.
¿Mirindas en Luang Prabang? Sí. Mirinda de naranja. Un refresco que originariamente procedía de España hasta que lo compró Pepsi. Y curioso, por alguna extraña razón le he sacado una foto al cartel, aunque nunca he probado una Mirinda ni hay nada especial que me una con ese refresco. Pero ahora que estoy en casa he caído en la cuenta. Mirinda es para mí “Mirindas asesinas”, el cortometraje de Alex de la Iglesia que descubrí en mis años de universidad. Imprescindible. Muy, muy bueno. Ahí va. Lo he encontrado en youtube.

Te tengo que corregir, estimado Iker.
Si bien es cierto que la fórmula de Mirinda es original de España, desde hace muchos lustros Mirinda es la marca internacional de las bebidas de naranja y limón -y otros sabores raros- de la multinacional PepsiCo. Lo que ocurrió en el Estado español es que Pepsi compró la vasca Kas, que estaba infinitamente mejor posicionada, y renunció a comercializar Mirinda de forma masiva a partir de 1992, que era nada comparada con Fanta, la marca para los sabores limón y naranja de Coco-cola.
Mirinda, pues, es una marca globalizada, que se vende en medio mundo y acá también, en El Salvador, y lo raro sería no hallarla en el sudeste asiático.
Espero no haber sonado demasiado pedante.
Nada de sonar a pedante Roberto. Como decía, era originariamente española hasta que la compró Pepsi, pero aún así me sorprendió encontrar este cartel en una ciudad de Laos.
Por cierto, todavía recuerdo el boicot soterrado que se le hacía a los refrescos de Kas por aquello de que sonaba a vasco e incluso se confundía con la organización de la izquierda abertzale KAS (Koordinadora Abertzale Sozialista).
Al respecto del corto: muy grande y, casualidad, yo también lo descubrí en mis años universitarios. Mi única referencia al, por lo que veo, complicado ‘universo Mirinda’.
Un saludo!!
Yo coincidí en Leioa con Natxo Vigalondo y Borka Cobeaga. Sus cortos caseros entonces eran muy marcianos y ya apuntaban maneras.