Cosas muy vascas que hacer cuando visitas Euskadi (I): Come hasta saciarte

Lo dice el refrán. Donde fueres, haz lo que vieres. Así que si tienes previsto visitar Euskadi y quieres vivir una “verdadera experiencia vasca” sigue estos humildes consejos que iré publicando en esta sección “Cosas muy vascas que hacer cuando visitas Euskadi”. Hoy con: Come hasta saciarte.

1. Quedarse con hambre, el gran sacrilegio vasco

En Euskadi cuando alguien te pregunta

– ¿Qué tal fue la boda del pasado fin de semana?

En realidad te está preguntando:

– ¿Qué tal comiste? ¿Estuvo bien la comida?

O lo que es más importante:

-¿Te quedaste con hambre?

Sí. Lo peor que te puede pasar en una boda es que tus invitados se queden con hambre. Tu boda será recordada como la boda “en la que nos quedamos con hambre por culpa de los roñas de los novios”. Así somos en Euskadi. El vasco (por economía del lenguaje no voy a utilizar la expresión vascos y vascas), el vasco está habituado a comer copiosa, especialmente en fechas señaladas, aunque no necesariamente. O dicho de otra manera, cualquier fecha es señalada si da pie a celebrar una buena jamada.

2. “Comer de pintxos”, la gran mentira vasca.

Una de las grandes mentiras de la nueva gastronomía vasca y del stablishment turístico vasco es la desgraciada expresión “comer de pintxos”. Todo vasco sabe que nadie sustituye una comida por “irse de pintxos”. Nadie “come de pintxos” porque “comer de pintxos” no llena el estómago y es caro. De toda la vida en Euskadi se han tomado pintxos en los bares por dos razones fundamentales:

  • Para evitar emborracharte a mediodía.
  • Como excusa para emborracharte a mediodía.

Así que puedes comer pintxos, pero no “comer de pintxos” o lo único que conseguirás serán más dificultades para pagar la hipoteca  y quedarte con hambre.

3. Las influencias anglosajonas, el gran peligro vasco

Todo esto significa que si vas a un restaurante algo “muy no vasco” es esa extraña tradición anglosajona de comer un único plato. O algo que está de moda ahora: 10 miniplatos distintos de cocina-gourmet que juntos no suman ni medio potaje de alubias. Blasfemia. Una “verdadera experiencia vasca” consiste en varios entrantes (no menos de tres y con un máximo a gusto del comensal), uno o dos segundos platos, café, postre (a poder ser cuajada, nada de sorbetes o tonterías de esas) y un gin-tonic. Cuando sientas la necesidad de echar la siesta, habrás cumplido tu objetivo de vivir una “verdadera experiencia vasca“.

Por supuesto, puedes ir a cenar a un restaurante con estrellas michelín, pero eso lo puedes hacer en cualquier lugar del mundo.

Si alguien tiene alguna duda, puede preguntar al gran David de Jorge, también conocido como “Robin Food“.

11 thoughts on “Cosas muy vascas que hacer cuando visitas Euskadi (I): Come hasta saciarte

  1. Cuando estuve en Pais Vasco pude comprobar lo que dices.
    Mi máxima experiencia diaria era el “amaiketako“ o re-desayuno de las 11 de la mañana: txistorra, bacon, jamon-queso, de patata o vegetariano.
    Extraño esos bocatas :(

  2. ¡Se me había olvidad el “hamaiketako”! Yo he llegado a ver hamaiketakos que consistían en un plato de callos con moscatel. Sólo recomendable para auténticos kamikazes de la gastronomía vasca.

    Habría que introducir un hamaiketako chileno con un poco de palta. :-)

  3. Es típico ver la Palta a la hora de la merienda (para nosotros “hora de onces”) aunque es muy buen acompañamiento para sandwichs que llevan carne, tomate en rodajas y algún aderezo como mayonesa o ketchup. Eso si, no confundir con el menú del McDonalds.

    Acá te dejo un reportaje de un diario chileno del día 01/Ene en donde se muestra la aventura de un chileno que instala un restaurant en Madrid y conquistó a los madrileños con la versión española de nuestra famosa “cazuela”.

    Pd: en la parte inferior del reportaje habla un famoso chef en Chile, Javier Pascual, que es Vasco (de Tolosa específicamente) Definitivamente una txapela marca presencia.

    http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2011-01-01&PaginaId=10&bodyid=0

  4. Brillante Iker,
    Creo que todos los vascos nos hemos visto reflejado.
    Aunque mientras te leía se me caía la baba, llevo dieciseis meses de viaje por Asia así que se preparen por casa cuando vuelva.
    Un saludo

  5. Pingback: Compañeros de ruta (LX) - Hotel Megeve

  6. Óscar.
    ¿16 meses en Asia? Me cambio ahora mismo por ti. Te sigo en el blog a partir de ahora. Por cierto, curioso lo de los “Hermanos Mostacho”.

  7. “El vasco (por economía del lenguaje no voy a utilizar la expresión vascos y vascas)”. Terrible dilema, Iker, el de elegir entre ser políticamente correcto (o sea ir a la moda o monda de los tiempos) o correr el riesgo de ser tachado de machista por hablar o escribir, cuando está claro que el machista es el usuario, cuando, hablando con propiedad, el género masculino es el término no marcado de la oposición: masculino (-) / femenino (+). Por ejemplo, el siguiente diálogo entre vecinos del mismo rellano: A.—La vecina ha tenido un niño. [Aquí “niño” equivale a bebe, y sucede que el hablante y vecino de la A no tiene ganas de indicar el sexo; ergo aquí “niño” vale por ambas palabras de ambos géneros: “niño” y niña”]. B.— ¿Y qué ha sido? —Niña.
    Iker, ni te disculpes. Ya está bien de tanta pedantería y tontería.
    Por cierto, me ha entrado hambre leyendo el post. Muy bueno.

    Metodio.

  8. Hola !!
    Yo no soy vasca, sino la novia de un vasco y la verdad me hace muy feliz. Pon un vasco en tu vida!!
    Nunca habia tenido la oportunidad de conocer a fondo a la ideologia vasca y la verdad me parece muy interesante y sobre todo con mucho coraje.
    No conquiste a mi vasco por el estomago, sino en la cama, pero todo su empeño se basa en tres cosas:
    1.Que coma y coma y coma y que no deje de comer que es muy importante ( y yo como pokito porque tengo el estomago pekeño, le digo).
    2. Que nos vayamos a vivir a Bilbao cuanto antes, ya que el españolisto es mala para nuestra salud.
    3. Que me haga del Athleti, aunque yo soy fiel a mi Rayo Vallekano.
    La verdad nadie me habia echo tan feliz y me habia divertido tanto. Pero eso de comer tanto…. es que no me entra la comida.
    Eskerrik asko Euskera, por haberme dado a un vasco.

  9. ReiinaSínMas Yo creo q no comes por poder estar delgada y caber en la ropa del Zara, no porque tengas el estómago pequeño ni nada..

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