Sáhara Occidental, la revuelta árabe que no cuenta

El 8 de noviembre de 2010, hoy hace exactamente un año, las fuerzas marroquíes asaltaron el campamento de protesta que miles de saharauis habían levantado a las afueras de Al Aaiún, una de las principales ciudades de los territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos. Cerca de 20.000 personas habían plantado allí sus jaimas para denunciar el apartheid en el que viven los saharauis en Marruecos, sin acceso a los empleos públicos y a las ayudas del Estado.

Las versiones marroquí y saharaui sobre el número de fallecidos y heridos de aquellos días difieren, pero organismos como Human Rights Watch o Amnistía Internacional confirmaron posteriormente desapariciones, detenciones masivas, torturas y el uso de armas de fuego. Una conclusión es clara: Marruecos utilizó métodos ilegales para reprimir una protesta pacífica.


El campamento después de ser arrasado
 
Esto ocurría en noviembre del año pasado, antes de que en Túnez las revueltas terminaran con el gobierno de Ben Ali, antes de la ocupación de la plaza Tahrir en El Cairo, antes de que el este de Libia se levantara contra Gadafi y antes de las manifestaciones en Bahrein, Yemen o Siria. Aquel campamento pacífico nunca se cita para hablar de la primavera árabe, pero si las revueltas árabes tienen un precedente, ese es el campamento saharaui de Al Aaiún.

Ahora que los líderes internacionales viajan a Libia o llegan a acuerdos con Túnez, deberíamos recordar que con los saharauis que pedían un empleo no se fue tan generoso. El mismo 8 de noviembre la ministra de Asuntos Exteriores Trinidad Jiménez pidió contención a las partes como si los acampados fueran una fuerza equiparable al ejercito marroquí. Posteriormente, y después de que el Gobierno español mareara la perdiz unos cuantos días, el Congreso votó por unanimidad la condena de la violencia en Al Aaiún. Pero lo hizo con un matiz importante: no se citaba expresamente la violencia ejercida por las fuerzas marroquíes. Hace un par de semanas, Trinidad Jiménez visitaba Marruecos por primera vez desde que fuera designada ministra y afirmaba que “Marruecos es un gran país y puede ser un ejemplo para los países de la zona“.


Protestas en la ciudad de Al Aaiún tras el desalojo del campamento
 

Conclusión. Los saharauis están vendidos. España los ha abandonado a su suerte. Pero al menos se merecen el reconocimiento de que fue su chispa una de las que encendió la mecha de las reclamaciones que han recorrido el mundo árabe de punta a punta.

3 thoughts on “Sáhara Occidental, la revuelta árabe que no cuenta

  1. De nada. Me sorprende que no haya medios que se hayan hecho eco de esta historia. En su día fue muy sonada. O quizás alguien ha contado algo pero no me he enterado.

  2. Pingback: Rivas-Sahel – La traición española al Sahara Occidental cumple 40 años (y la traición continúa)

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