Cuando Laura fue desahuciada, el tipo al que entregó las llaves no levantaba la mirada del suelo. En su desahucio no hubo policía abriendo paso ni activistas apelotonados. Tampoco periodistas sacando fotos. Fue una reunión anónima entre dos personas. Ella llevó las llaves y el tipo del banco las recogió. Ella le miraba a los ojos y él miraba al suelo. En uno de los momentos más duros de su vida, la desahuciada mostró más dignidad que el desahuciador.
Unos días antes, Laura había recibido una llamada del banco:
Laura había intentado renegociar el pago de su deuda. No quería abandonar la casa donde había criado a su familia pero le era imposible hacer frente a los pagos tal y como los había acordado. El banco no accedió a su petición. Unos meses después, paseando por la calle, Laura observó en la cristalera de una inmobiliaria que el banco había puesto su vivienda a la venta. Y, según le han contado sus vecinos, ya la han vendido. Laura se ha ido con sus hijos a la casa de sus padres y sigue pagando la deuda que le quedó pendiente tras el desahucio. Y el banco ha conseguido vender el piso. Un negocio redondo. Dinero por un lado y dinero por otro.
Y la entidad financiera no es uno de esos bancos desalmados que ocupan los titulares de las pensiones multimillonarias y los cuentas en Suiza. La entidad que desahució a Laura es Caja Vital, integrada en Kutxabank, el resultado de la fusión de las tres cajas de ahorro vascas (BBK, Caja Vital y Kutxa). Una entidad forjada en el discurso de que las cajas, y especialmente las vascas, no actúan como un banco, en que son las entidades más cercanas al ciudadano, tus aliadas y que les impulsa un principio de responsabilidad pública.
La de Laura es una de las historias que he ido conociendo mientras preparaba un programa especial sobre desahucios para Hoy por Hoy Vitoria de la Cadena Ser. Un programa en el que hemos descubierto que Kutxabank está ninguneando el servicio de mediación del Gobierno Vasco sobre desahucios. Pese a que el presidente de la entidad Mario Fernández se sumara públicamente a este servicio, la plataforma Stop Desahucios, que asesora a los afectados, se lamenta de que Kutxabank esté negándose a aplicar el dictamen de esa mediación. Dicen que cuando el mediador del Gobierno acude a la entidad financiera, solo obtiene un no por respuesta. “En Euskadi es más fácil llegar a un acuerdo con el Banco Santander que con Kutxabank”, me contaba ayer Marta Uriarte, una de las coordinadoras de Stop Desahucios. En el departamento de Justicia del Gobierno que gestiona este servicio el malestar es evidente. Y Kutxabank, por supuesto, niega todo lo anterior.
Kutxabank no quiso participar en el programa. Aquí os dejo la conversación que mantuve con la portavoz de Stop Desahucios.
>Un dato: mientas la Caja Vital desahuciaba, sus consejeros se han subido los retribuciones que cobran por participar en los órganos de gobierno de la entidad.
Yo no quiero hacer de abogado del diablo, pero cuando se firma la hipoteca ya se sabe lo que estás firmando, que si no pagas, te la quitan, y si tienes avalista, van a buscarle a él. Lo que pasa que estábamos en un ambiente que pensábamos que esto nunca sucedería, así como ahora pensamos que nunca llegaremos a pagar nuestras hipotecas ni nuestra jubilación. La realidad de los desahucios es triste, y espero que termine con la “obligación” de tener un piso en propiedad “por el mismo precio de alquiler la compras”, pero es una consecuencia. No digo que los bancos/cajas sean buenos, me acaba de llegar un mensaje para fraccionar el pago de mi tarjeta (para cobrarme un interes), digo que cuando firmamos ya sabíamos las consecuencias de lo que firmamos. ¿Maduraremos como sociedad de esta? Por lo que parece, NO, sigue habiendo gente a la timan con el tocomocho, luego decimos que los americanos solo piensan en el dinero.
Mikel Ito, tan solo para tu conocimiento, ya que se aprecia tu desconocimiento en el tema, te dire que el que firma una hipoteca esta defendido, amparado por varios articulos de la constitucion española, en los cuales se confirma claramente que toda persona tiene derecho a un avivienda digna, pero es que ademas de zancadillear estos articulos, los bancos, cajas, financieras, y otros lagartos, pretenden hacer doble negocio al quedarse con el inmueble en propiedad y seguir cobrando la deuda, segun ellos acumulada, la realidad es que se trata de un robo encubierto. Antes de hacer de abogado del diablo, como tu mismo dices, informate al respecto de las tropelias que estas instituciones realizan
saludos roberto. Si, yo tengo hipoteca también. Lo que tu hablas de una vivienda digna, es un canto al viento. Es que el estado sea dueño de todos los terrenos y casas y nos asigne uno a cada uno nosotros. Lo demás es si yo pago mi hipoteca, y un alquiler y hay alguien que no la paga y quiere seguir en su casa.. bueno.. pues dejo de pagar yo también y vivo gratis en mi casa. Lo del robo, tu te refieres a que, obviamente, nunca te van a tasar la casa al precio que la tasaron inicialmente (sobretodo ahora que han bajado). ¿Que el mejor sistema es la dación de pago? Pues si, pero no está regulado así, cuando firmas una hipoteca, devuelves el piso, y si tienes avalistas van a por ellos tambien, en eso consiste. Nadie te fuerza a pedir y aceptar una hipoteca. Creo que la mayoría de gente cuando firma no se da cuenta de las consecuencias que tiene no pagar y los riesgos que tiene.
saludos Mikel, recientemente se han adherido 86 entidades financieras al codigo de buenas practicas bancarias, y en este codigo, Real Decreto-ley, se contemplan tres distintas opciones de salida de una hipoteca, y estan destinadas a todas aquellas personas que como resultado de una crisis provocada por el gobierno de Aznar en el año 2008, no puedan hacer frente al pago de las cuotas http://www.elmundo.es/elmundo/2012/04/11/suvivienda/1334137713.html