Reciclando el sueño americano

Esto se suponía que iba a ser un blog de viajes cuando empecé a escribir aquí hace años. Ahora se ha convertido en mi blog personal, que es como decir que escribo de lo que me da la gana, pero especialmente de periodismo y algunas de las cosas que voy a haciendo en esta apasionante y jodida profesión. Pero hoy toca viajes, de nuevo.

Contaba Javier Reverte que, como casi todo el mundo, durante un tiempo viajaba por el mundo para ver monumentos, pero después lo hizo para conocer la historia de los lugares que visitaba. Y de ahí nacieron sus libros. Sus palabras me han recordado a la aventura de los hermanos Hussin. Ellos tampoco buscaban fotografiar edificios. Viajaron durante dos años en bicicleta por Estados Unidos documentando historias de la gente para “reciclar el Sueño Americano”.

En realidad es un viaje por las comunidades que han decidido apartarse de la pasta, el éxito profesional y la casa con la bandera de Estados Unidos en el jardín. Y en el fondo, es una apología del camino, de la carretera. The Road. Una apología de la vida entendida como un viaje donde no tener un techo fijo no representa un fracaso, sino la libertad. Un viaje por los márgenes.

El caso es que están preparando un documental. Aquí tenéis el trailer.

Trailer from America reCycled on Vimeo.

Tienen además varios vídeos colgados sobre una comunidad única en los bosques de Tennessee,  algunas notas de viaje o una cooperativa de bicis en Carolina del Norte.

Las imágenes del huracán Sandy que no verás en los medios

En Nueva York y otras zonas del Este de los Estados Unidos las autoridades han pedido a sus ciudadanos que se queden en casa para protegerse del huracán Sandy. Los medios ya titulan con el manido “Nueva York, ciudad fantasma”, pero la vida está donde no llegan los medios: en el interior de los hogares. Estoy recopilando fotos. Aquí os dejo un enlace a mi storify.

Otra de las historias que se ha quedado en la papelera de la agenda de los medios es el paso de Sandy por Cuba y Haití. El huracán dejó 65 muertos en su camino. Este vídeo está grabado en un campamento de refugiados de Haití poco después de que pasara el huracán. Después de casi tres años desde que un terremoto destrozara el país, miles de haitianos siguen viviendo en tiendas de campaña.  Uno de los refugiados lo deja bien claro: “Nadie sabe que existimos”.

Actualizar el estado en Facebook te puede matar

Que las redes sociales son perniciosas lo había escuchado en varias ocasiones. Que pueden ser letales es algo nuevo. Un colega que ha visitado Nueva York hace un par de semanas me ha pasado esta fotografía que obtuvo en una calle de Manhattan. El cartel dice:  ”Pon atención mientras caminas, actualizar tu estado en Facebook puede esperar”.

Los peligros de Facebook

Lo primero que pensé al verla es que el número de atropellos a peatones que caminan absortos en sus móviles había crecido hasta el punto de obligar a las autoridades municipales de Nueva York a comenzar una campaña de prevención. Pero después me fijé en la firma del cartel: “Metropolitan Etiquette Authority”. En realidad, se trata de una acción o “performance” del artista Jay Shells. que ya inundó en su día el metro de mensajes de alerta y que ahora ha vuelto a las calles de Nueva York con este cartel y otros tres más

Más pobres que nunca en Estados Unidos

Homeless woman with dogs

Una de las cosas que siempre me ha llamado la atención cuando he viajado a Estados Unidos es la cantidad de mendigos y vagabundos que pueblan sus calles. Tuve la oportunidad de charlar con algunos de ellos y todavía me quedan historias por escribir. Los datos confirman mis impresiones. Esta pasada semana, la Oficina del Censo de los Estados Unidos ha hecho público un informe sobre la pobreza en el país. A continuación, algunas conclusiones:

1. Más pobres que nunca

En 2010, 46,2 millones de personas vivían en condiciones de pobreza en los Estados Unidos, casi 3 millones más que en el año anterior. Nunca antes se había alcanzado esta cifra. Es la más alta desde que se comenzó a contabilizar la pobreza hace 52 años. Hay casi tantos pobres en Estados Unidos como habitantes en España (47,1 millones). El porcentaje de pobreza ha alcanzado ya el 15,1 por ciento. En Estados Unidos se considera pobre a una familia de cuatro integrantes que tiene una renta inferior a los 22.000 dólares anuales.

2. Casi 1 de cada 4 niños es pobre en Estados Unidos

La pobreza también ha crecido entre los menores de edad. De 15,5 millones de chavales en 2009 a los 16,4 millones del 2010. La tasa de pobreza se sitúa en el 22 por ciento. Es decir, casi 1 de cada 4 críos es pobre en los Estados Unidos. Escalofriante.

3. La pobreza va por barrios, es decir, por orígenes

La pobreza creció más entre negros e hispanos que entre los estadounidenses blancos. Negros e hispanos tienen tasas de pobreza superiores al 25 por ciento, muy por encima del 13 por ciento de la población blanca. Un dato curioso: los asiáticos tienen una tasa de pobreza relativamente baja (12,1%) y la media de ingresos es muy superior al resto, 64.308 dólares de media por familia al año.

Foto de Franco Folini

El embrujo culpable de las imágenes del 11-S

Los expertos en comunicación lo han reiterado hasta la saciedad. Una de las cosas que hizo que el 11-S cambiara el curso de la historia fue, además del éxito del atentado de Al-Qaeda, que el derrumbe de las Torres Gemelas fuera retransmitido en directo para todo el mundo. He llegado a leer que incluso los terroristas eligieron esa hora determinada porque coincidía con el pico de audiencia de los noticiarios de la mañana en Estados Unidos.

Rebuscando en internet, he encontrado una colección de imágenes titulada “As It Happened” que recoge el seguimiento de los atentados por las cadenas norteamericanas. Las imágenes del desastre siguen teniendo un embrujo culpable. Quiero pensar que no es morbo. Quiero pensar que todavía vemos con perplejidad lo que ocurrió el 11 de septiembre de 2001.

1. El mundo antes de todo

Se trata de una compilación del arranque de los telediarios antes de que llegaran las primeras noticias desde las Torres Gemelas. Eran las noticias que estaban destinadas a encabezar los titulares de aquel día antes de que todo sucediera.

2. Llegan las primeras noticias

Llegan las primeras noticias del atentado. Lo que se conoce como las “BREAKING NEWS”. Como curiosidad la WNYW de Nueva York fue la primera en interrumpir su programación a las 08:48. Después le seguiría la CNN a las 08:49.

3. El ataque a la segunda torre

Son las 09:03 de las mañana cuando el vuelo 175 impacta sobre la segunda torre. Ya no puede ser un accidente. Es un atentado.

4. Cae la primera torre

Las 09:59. Cae una de las Torres Gemelas.

5. Cae la segunda torre

6. Y en España, Matías Prats en Antena 3

Aquel 11 de septiembre, estaba dormitando en el sofá de mi casa con el soniquete de fondo de Matías Prats y recuerdo que me desperté al escucharle decir “¡Dios santo! ¡Es otro avión!”.

 
Y una cita del especial sobre el 11-S del New York Times:

What is amazing is that in that moment, there was a moment before that we saw that plane, that second plane, and there was a moment after, and it’s like two different worlds, those two moments. I mean, literally, I can feel like I can remember the exact second when the whole world changed and my life changed forever. — AUDREY J. MARCUS

Historias de Nueva Orleans: Tremé, misas y la miseria en sus calles

New Orleans

foto de Chris Weiland

Un viaje no es como quieres que sea y quizás por eso es mejor no marcarse demasiadas expectativas. Siempre pensé que había desaprovechado mi visita de apenas un par de días a Nueva Orleans. Y estaba en lo cierto. Leyendo las historias de Juan Julián Merelo en su blog Atalaya me he dado cuenta de que su viaje a Nueva Orleans es el viaje que me hubiera gustado vivir. Estas son sus historias.

  1. Pachanga en Tremé (Parte I y II), el barrio que da nombre a la excelente serie de la HBO.
  2. La misa en la ciudad del pecado. Un poco de góspel.
  3. Las calles de Nueva Orleans. Una visión personal de la ciudad.

Y una cita:

Porque cuando paseas por Bourbon street y por el barrio francés hay una división racial bastante evidente. Los turistas son los de un color, y los que están a las puertas de los locales, o sirviendo, o bailando con 10 o 12 años por unas monedas son de otro. Juntos, pero no revueltos.

Guía para visitar Nueva Orleans y dónde escuchar música en directo

Aquí va la prometida guía para visitar Nueva Orleans. Con información de primera mano de Elena, una gran viajera que ha pasado por allí unos días. Lo que sigue son sus recomendaciones personales para escuchar música en directo, salir de noche y conocer algunos lugares de la ciudad. Por cierto, me comenta que New Orleans está tranquila y que la seguridad ha mejorado. Ella no tuvo ningún problema para visitarla. Ahí va la guía.

Night in the French Quarter

TOURS: Yo fui a la oficina de turismo y me apunté a un tour con una furgonetilla que me recomendaron y la verdad, estuvo bien. Me llevaron por todos los lados y luego yo ya volví donde más me gustó. Luego tienen que si el tour del Vudú, que si el de los cementerios y mil más, pero a mí ya me pareció demasiado.

AFTER KATRINA: Destaca la reconstrucción que están haciendo a través de un concurso entre arquitectos famosos. Y lo que más me gustó fue el Musician´s Village, las casas son chulas y en principio fue una manera de ayudar a que los músicos volvieran a la ciudad, aunque vive gente de todas clases. También hay una exposición del After Katrina en el House Museum, en Jackson Square. Recomendable.

GARDEN DISTRICT: Casas antiguas impresionantes de esas en plan “Lo que el viento se llevó” (que crucen los dedos a ver si John Goodman sale a comprar el pan, porque vive allí).

THE HOUSE OF DANCE AND FEATHERS: Yo no fui porque está lejos y tienes que ir en taxi o coche pero es la casa de un tío que te enseña los trajes de los Indians. Sale en esta temporada de “Tremé”. Creo que hay que llamar y quedar antes con él. Un museo algo atípico.

CANAL STREET FERRY: Una alternativa a los Mississippi boats. Es gratis y cruzas el rio y ves la ciudad. Es un ratillo y siempre puedes decir que cruzaste el Mississippi.

MÚSICA: garitos, salas de conciertos y tiendas de discos.

  1. Wednesdays at the Square: Los miércoles, en la plaza Lafayette conciertos gratis, puestos de comida. Ambiente muy local y algún turista listo (como yo, porque me lo recomendaron).
  2. Vaughan´s : Los jueves toca Kermit Ruffins, que sale en “Tremé” y además hacen una especie de barbacoa con comida gratis para los que van al garito. Yo no fui pero me lo recomendó mucha gente, aunque también me dijeron que desde la serie se estaba poniendo un poco demasiado agobiante.
  3. Snug Harbor: Y todo Frenchmen Street (para mi lo mejor). Está en el barrio de Faubeaurg Marigny, que es por donde sale la gente de New Orleans. Clubs de jazz. Muy guay. A mí me gusto especialmente el Snug Harbor, que es muy mítico, pero hay montones.
  4. Tipitina´s: Está un poco en el culo del mundo, pero es también de los míticos y si pillas un buen concierto…
  5. House of Blues: Cerca de Canal Street. Suelen tener late shows. Yo por ejemplo estuve en un concierto de “The New Mastersounds” hasta las 5 de la mañana. Interesante.
  6. Preservation Hall: Está en Saint Peters Street y toca la Preservation Hall Jazz Band. Tienes que estar allí bastante antes de las 8 que es cuando empieza si te quieres sentar. Es un cuartucho, no dan ni siquiera bebidas (pero te dejan entrar con las de otro sitio). Vale 12 dólares y tocan como 50 minutos, pero un colega del curro que es un flipado del jazz me lo recomendó y la verdad es que mereció la pena.
  7. Howlin’ Wolf: En la zona del Central Business Center. Música en directo pero entradas caras (o por lo menos durante el festival de Jazz)
  8. Pirate´s Alley Café: Es una bareto que está en una callejuela peatonal detrás de la catedral y es típico lo de tomar absenta, aunque para mí era un poco de cartón piedra… para gustos.
  9. Louisiana Music Factory: Es una tienda de discos. Tienen de todo y además son super majos. Solo tienes que preguntarles algo y te clavan un rollo, te enseñan cosas que también te pueden gustar y a veces, también tiene conciertillos.

RESTAURANTES
Pues lo típico: fried chicken, po-boys, oysters, shrimps, red and beans, gumbo y jambalaya. La verdad es que por lo menos tienen algo que se puede considerar “comida típica”. Son recomendaciones de la Lonely Planet, pero ya chequeadas o por mi o por alguien que me las recomendara.

  1. Liuzza´s at the truck: Dicen que dan el mejor gumbo de la ciudad. En el festival de Jazz era imposible de la cola que había pero me lo he apuntado para la próxima…
  2. Coop´s: Po-boys de fried oysters y otras guarradas Yankees. Para estar en el French Quarter, está bastante bien de precio y a mi me gustó.
  3. Fiorella’s: También está en el French Quarter y aunque sea como italiano, tienen una comida de Lousiana que está muy rica. Especialmente las red beans and rice y el Fried Chicken (aunque a mi es que el fried chicken, como que me da un poco igual).
  4. Bayona: restaurante en French Quarter pero de los buenos. Con su patio y su jardincito. Tiene super buena pinta, aunque ya es más carito. Yo lo dejé para la siguiente visita…
  5. Central Grocery: Hacen una especie de sándwich siciliano muffaletta. Buena idea comprar uno (o medio porque son gigantes) e irte a comer tirado mirando cómo pasan los barcos por el río.
  6. Dooky Chase: Super mítico, aunque a mi no me pareció nada del otro mundo. Barack Obama comió allí cuando estuvo en la ciudad.

FOTO: Gary J. Wood

Nueva Orleans, vete a un concierto y lleva tu pistola

Ha vuelto Treme, la serie de David Simon sobre la Nueva Orleans de los meses posteriores al huracán Katrina. Y en el primer capítulo, Davis, un DJ trasnochador les dice a sus oyentes por la radio: “Id a dar una vuelta a escuchar algo de música local, y llevad vuestra pistola”. Un poco después, un inspector de policía recibe una llamada y se trata de un periodista del New York Times preguntando por un crimen en el French Quarter. El final del capítulo es un cadáver en el suelo.

New Orleans es la ciudad del jazz, el Mardi Grass, el Preservation Hall, la comida cajún, la herencia francesa, la relajación de costumbres, los diques del Mississippi, etc. Nueva Orleans son mil ciudades en una, pero también es la ciudad de la violencia, de los barrios olvidados, del racismo, la marginación y de las balas perdidas.

New Orleans de noche 02

Y aunque el capítulo de Treme se emitirá mucho después de mi llegada a la ciudad, ahora es mediodía y como siempre que piso un lugar por primera vez, compro un par de periódicos para palpar el ritmo de la ciudad  y echar un vistazo a la agenda de ocio. Las portadas coinciden. Un crimen. Una pareja que va caminando por el French Quarter al norte de Bourbon Street. Les asaltan dos críos, no tienen ni 17 años. Les apuntan con una pistola, pero antes de que a la pareja le de tiempo a sacar el dinero de los bolsillos, uno de los chavales dispara. La mujer cae al suelo y los críos huyen. Ella muere poco después. Regentaba un negocio en la zona. Era una persona conocida en el barrio. Para cuando estoy leyendo la noticia en el periódico, la policía ya ha atrapado a los asaltantes. En los barrios periféricos hay cadáveres de tanto en cuanto pero cuando la violencia se adentra en el centro turístico las noticias saltan a las portadas y se cuelan en los corrillos de Jackson Square.

Por la noche entro en una tienda de souvenirs buscando una guía de la ciudad. Resulta que la dependienta vivió en España hace décadas, es marroquí y ahora se gana la vida por aquí. Ella me cuenta más detalles del asesinato y sentencia:

- Te matan por nada, por 20 dólares.

El castellano se le ha olvidado, hace mucho tiempo que no lo habla, y conversamos en inglés, aunque en un momento dado recuerda una canción y se pone a pegar gritos en la tienda:

- Si a mí me van a fusilar, qué viva España, si a mí me van a fusilar, que viva España.

Y ahí estoy yo en Nueva Orleans escuchando a una dependienta marroquí cantando que viva España y casi se me ha olvidado que en esta ciudad te vuelan la cabeza por un billete de 20 dólares.

New Orleans de noche 01

De vuelta al hotel le pregunto a la recepcionista dónde puedo tomar algo y que zona es segura por la noche. Y me señala Bourbon Street y la calle perpendicular que desemboca en ella. Y allá voy, aunque hubiera deseado que como en Treme, la recepcionista se hubiera enrollado y me hubiera recomendado un garito de música en directo donde se divierte la gente de la ciudad, pero no es el caso. Y estoy en Bourbon Street con centenares de turistas gringos borrachos. Con sus licores por la calle, con tías lanzando collares desde las terrazas de los clubs de striptease, con 2×1 en cerveza y policía a caballo y porciones de pizza-to-take-away. Y de repente entre tanto alcohol y tanta fiesta nada improvisada me siento solo y me vuelvo al hotel. Mañana será otro día.

Consejo 1: Bourbon Street es un parque temático del alcohol para gringos reprimidos que no tienen fiestas de pueblo. Olvídala, busca otros lugares en la ciudad.

Consejo 2: Nueva Orleans es peligrosa, pero he estado en tantos sitios supuestamente peligrosos que si hiciera caso a todas las advertencias, no saldría de casa. Así que sentido común y tira millas.

ACTUALIZACIÓN 18-05: Ésta es una historia muy personal y mi pretensión no es atemorizar a la gente que visita New Orleans. De hecho es una ciudad que se puede visitar sin mayores problemas durante el día y por la noche hay que tener las típicas precauciones que dicta el sentido común. Prometo posts más “positivos” próximamente, así que atentos al blog.

Una noche en Ground Zero, el club de blues de Morgan Freeman en el Mississippi

Ground Zero´s 03

Estados Unidos tiene dos cosas que me encantan. Una, la gente te saluda con un Where are you from?. Dos, puedes sentarte en la barra de cualquier garito del país que siempre habrá alguien que te de palique. Estoy en el Ground Zero Blues Club. Es un club de blues en la ciudad donde supuestamente nació el blues, Clarksdale, en el estado de Mississippi. No es un juke joint pero es lo más parecido en un martes cualquiera donde el resto de tascas están cerradas. Los juke joint son unos locales donde desde hace décadas los negros se juntan a tocar blues después del curro, llevan cerveza y a veces comen algo. Hoy está todo cerrado, salvo el Ground Zero, el local de blues de Morgan Freeman. Sí, el actor. Y no, Morgan no está por aquí.

Así que es martes y todavía no ha empezado el concierto programado para esta noche. No hay mucha gente. Dos docenas de personas. Un par de turistas y el resto es esa gente de Clarksdale que no puede dejar pasar un día sin tomarse unas cervezas y escuchar algo de blues. Hago tiempo comiendo una hamburguesa. Una Mambo Jambo con patatas. Y mientras la banda está afinando sus instrumentos, se me acerca un tipo de mediana edad con su alegre where are you from y todo lo demás. Se llama Mike y también viaja sólo hacia Nueva Orleans. Está incrédulo mirándome. ¿Qué coño haces en este pueblo? insiste. Conoce España de sus tiempos en la Marina. Palma de Mallorca. Nice girls, nice girls. Me invita a cervezas y le invito a cervezas. Y de vez en cuando intercambiamos unas palabras.

Ground Zero´s Club 02

El grupo de música ya está tocando. Canta la dueña del Cat Head, una tienda de folk-blues que he visitado esta mañana. Al bajo, una rubia chisposa, en la guitarra un joven barbudo con gorra y en la batería, un negro brioso. Y suenan bien. Pido otra cerveza y se me acerca un rubio espigado con barba de unos 50 tacos:

- Eso que tocan es blues, es lo único que se escucha en Clarksdale. La mejor música del mundo. Como se te ocurra tocar rock en esta ciudad, te echan a patadas.

Se llama John y continúa hablando de Clarksdale.

- En este pueblo no hay ningún gilipollas.

Y yo asiento, claro. En el escenario, el concierto se ha convertido en una jam session. Ha aparecido Mr. Terry, el padre de todos los ciudadanos de Clarksdale y después un par de negros gigantones. Y ahí están turnándose, prestándose los instrumentos, negros y blancos juntos, en medio del Mississippi, versioneando canciones de BB King.

John saca otras dos cervezas y seguimos hablando de política. Me dice que George Bush es un buen tipo que quizás tomó decisiones equivocadas y continúa:

- En Europa siempre estáis con lo mismo a cuestas. La paz por aquí. La paz por allá. Fuck you. Si te ponen una bomba tienes que matarlos a todos. A su familia, a sus hijos. A todos.

Ahora que la cerveza se me ha subido a la cabeza, le respondo que tampoco pueden ir por ahí bombardeando todo lo que les apetece. Pero se lo suelto muy amablemente. Hace no tanto tiempo unos tipos con capirote blanco andaban haciendo de las suyas en esta parte del Mississippi, así que se lo digo muy cortés y él insiste en que tanta verborrea pacifista no lleva a ningún sitio. Y ahí seguimos a lo nuestro y se acerca un barbudo borracho con un peto vaquero diciéndome que es el padre del otro barbudo joven que toca en el grupo. Y yo respondiéndole: ok, ok. Y John mirándome y diciéndome:

- Tranquilo, los rednecks son tipos barbudos con escopetas, pero son buena gente.

Cierra el Ground Zero y John me invita a su casa. Seguimos bebiendo y escuchando blues. Y discutiendo de política. Y antes de volver a mi habitación, que por cierto, está en el piso superior del Ground Zero, intercambiamos direcciones y prometemos escribirnos. Pero como pasa casi siempre, ésa es la primera y última vez que hablaremos. Una gran noche. Una borrachera memorable en el Mississippi.

Ground Zero´s Club 01