Basagoiti, Homer y los “señores Burns” de Deusto

Mi madre es dependienta en una pastelería, mi padre delineante jubilado y mi hermano, cocinero. Así que en casa preferimos no dar lecciones de economía ni criticar a Mariano Rajoy. Ni siquiera yo, que siguiendo la lógica de Antonio Basagoiti, podría hablar de economía porque tengo un título universitario, el de periodista. Pero en fin, periodismo siempre fue una carrera maría y encima soy de la estirpe de los apestados de Leioa. Un titulillo de Segunda B. Así que como no estamos formados, ni tenemos opinión acertada sobre las cosas, preferimos charlar de las tetas de la Obregón (¿sabíais que le explotó una en un avión?) o del tiempo. O de fútbol, que es lo mismo. Y lo de la economía, lo de la reforma laboral y los copagos, la prima de riesgo y todo eso se lo dejamos a los titulados que son los que entienden. En mi casa somos todos muy Homer y eso. Bebemos cerveza y nos tiramos pedos.

Por eso, mientras los Homer del mundo andamos jodiéndole el día a los Flanders del mundo, los señores Burns, titulados y triunfadores, andan reflexionando sobre economía, renegando de Krugman, desmintiendo a Keynes y profesando el ascetismo presupuestario. Y supongo que si Basagoiti no es Homer ni tampoco el melenas que conduce el autobús escolar de Springfield, entonces Basagoiti tiene que ser el señor Burns, y en su caso, el señor Burns de la siempre glorificada cantera de la Universidad de Deusto. Esos sí que saben, leche. Los de Deusto. Es que es decirlo, ¡Deusto! y me entran unas ganas de invadir la Lehendakaritza que no veas.

Por ejemplo, otro Señor Burns licenciado en Deusto, y en Empresariales para más honores, es Roberto Cearsolo, el ex director financiero del Guggenheim que chorizó de la caja del museo aunque nunca sabremos para quién. Mario Conde también está en la lista de los intrépidos titulados de Deusto. Y el puñetero número uno de los señores Burns de Deusto es Alfredo Sáenz Abad, el primero en su promoción de Económicas y vicepresidente del Banco Santander y el banquero que indultó Zapatero justo antes de que sonara la campana de la última legislatura. Yo compro el Marca y veo Sálvame todas las tardes. Y lo hago tranquilo porque sé que Cearsolo, Mario Conde y el banquero indultado están en casa de Antonio Basagoiti dándole lecciones de economía.