La pista nos la dio en la Cadena Ser la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco Arantza Tapia en una respuesta muy breve a mi compañera Eva Domaika.
- En la sociedad no va a haber ningún cambio ¿no?
- No, porque sólo vamos a hacer esa exploración.
La sociedad a la que se refiere es la que en su día creó el Gobierno Vasco, a través de la Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi (SHESA), con dos empresas norteamericanas para abrir varios pozos en Álava con la polémica técnica del fracking.
Después de escuchar esto me puse en contacto con el departamento de Desarrollo Económico con dos dudas en mente: ¿se mantiene en todos sus términos la sociedad con las empresas del fracking? ¿qué exploraciones van a hacer?
Esta fue la respuesta de un portavoz oficial del departamento:
Se mantiene la sociedad en los términos en los que está. Toda exploración que se haga será mediante esta sociedad, siempre cumpliendo con los estándares medioambientales.
Es decir, pese a cuestionar públicamente el uso del fracking por sus perjuicios ambientales, el Gobierno Vasco ha decidido no tocar su alianza con las empresas del fracking y les encargará la exploración del gas no convencional. Vuelvo a la entrevista de Arantza Tapia en la Cadena Ser:
Un gobierno tiene obligación de saber a qué se está enfrentando, tiene obligación de saber qué existe en su subsuelo. Si hay la más mínima duda de cómo se va a explotar, eso es otro tema, pero tenemos que saber qué es lo que hay. Para eso necesitamos explorar con todas las garantías ambientales, evidentemente, y en eso nos vamos a empeñar, pero tenemos que saber cuánto gas hay y si realmente es explotable en un futuro cercano o quizás lejano, pero lo tenemos que saber. Por tanto, nos vamos a centrar en esa exploración con el máximo de garantías.
En este punto conviene hacer algo de historia. Según las actas confidenciales de las reuniones entre directivos de SHESA y las empresas del fracking, fue el 27 de abril de 2006, con Ibarretxe en la lehendakaritza, cuando el Gobierno Vasco ofreció a HEYCO (una de las empresas) participar en la exploración del gas no convencional en Euskadi. Después llegó el famoso viaje de Patxi López a Texas y el enorme impulso de los socialistas a la idea inicial del Gobierno del PNV. Las protestas sociales y el rechazo de algunas instituciones locales obligaron a los partidos a resituarse. El propio Urkullu publicó en plena campaña electoral un post en el que cuestionaba el uso del fracking aunque con algunos matices que ahora comentaremos.
¿Qué es lo que puede ocurrir a partir de ahora?
No parece que vaya a haber algún movimiento de forma inmediata. Aunque la sociedad formada por el Gobierno y las empresas del fracking no ha retirado sus permisos para intentar abrir pozos en Álava y el nuevo ejecutivo apuesta por la exploración, Lakua no contempla fondos en los presupuestos de este año. Por otro lado, ha surgido un nuevo permiso, conocido como SAIA, que llega a Vizcaya y que según el Gobierno no necesitaría del uso del fracking aunque algunos ayuntamientos y plataformas no terminan de creerse la versión oficial.
El caso es que el compromiso de campaña del PNV tiene, como decía antes, varios matices: no a la exploración ni a la explotación “si no garantiza el cumplimiento de la normativa medioambiental y si no respeta los rigurosos estándares de protección de los bienes ambientales, singularmente, de los acuíferos subterráneos y sus zonas de recarga y los espacios de la Red Natura 2000″. En este sentido no hay que perder de vista que el Gobierno de Mariano Rajoy está tramitando un proyecto de ley que pretender dar cobertura legal al fracking en España, lo que abriría un escenario muy diferente para los permisos que hay planteados en Euskadi. Y no olvidemos que para Heyco, una de las empresas aliadas con el Gobierno Vasco, las normativas ambientales en España son “manejables”.
Otro detalle importante. En el Parlamento vasco, PNV y PP han impedido, alegando defectos de forma que no convencen a EH Bildu y PSE, que se tramite una Iniciativa Legislativa Popular para prohibir el fracking en Euskadi.
¿Quiénes son las empresas norteamericanas del fracking?
Sobre Heyco ya conté hace tiempo que es una empresa cuyos mandatarios contribuyen con fondos al partido republicano, que niegan los efectos nocivos de las emisiones de CO2 y que han intentando abrir pozos en zonas protegidas de Nuevo Méjico en Estados Unidos.

